Repentinamente la primavera
se tornó en otoño.
Nostálgico, con lluvias intermitentes
y aroma de no hacer nada.
Después de meses de encierro
las lluvias nos enclaustran de nuevo.
Esculcar bibliotecas y perseguir
cualquier rayo de sol
que entre por la ventana.
Revisar papeles viejos
cada uno con su historia
que traen recuerdos
creídos perdidos en la memoria.
Muchas cosas por hacer
siempre dejadas pendientes
para días como este otoño.
Y al final, lo dejo todo
porque teniendo tu amor,
ya me es suficiente.
Yvette Ruben
.
Hermoso!
ResponderBorrarGracias por tu comentario Martha.
BorrarEs gratificante. Un abrazo!