Comenzó con un toque de queda
y no había el tiempo para organizar, planear, decidir...
Y así, de repente, todos encerrados en nuestros propios miedos
e incertidumbres.
Ahora en los escenarios laborales, las herramientas, ropa de trabajo,
lucen tristes y sin vida.
No saben cuándo serán útiles de nuevo,
cuándo sentirán la energía de la creación.
Es la realidad de quienes laboran en el día a día,
creando con el entusiasmo de los que aman su trabajo y que, con su ayuda,
creando con el entusiasmo de los que aman su trabajo y que, con su ayuda,
se cumplen los sueños, fantasías
y esperanzas de muchos.
y esperanzas de muchos.
Va para ellos también,
un aplauso de gratitud, por su paciencia
y el deber de ciudadanos.
un aplauso de gratitud, por su paciencia
y el deber de ciudadanos.
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