Eres mi juventud,
cuando con el rocío de madrugada
llegas a mi.
El espacio se inunda de calor
y se enternecen mis oídos
al escuchar tu susurro
hablando de amor.
Las palabras huyen
ante el rigor del silencio.
Y es que las caricias de la aurora,
riman con el cantar alegre de los pájaros.
Nada eterno debe ser tan bueno.
Son los momentos efímeros y sublimes,
los que sellan el sentimiento.
YvetteRubenA
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