A veces, la vida se ausenta
y los días se silencian.
El yo reclama tranquilidad
y un paseo por su interior.
No está de más descansar la mente
y los sentidos,
siempre activos y alertas.
Demasiado pensar atrofia la creación
e induce a sublimar sin razón.
La palabra exquisita,
está en el silencio,
está en el silencio,
aunque muchas veces
necesitemos escuchar la mágica
que el alma espera.
YvetteRubenA
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