No sé si la expresión es correcta,
pero ayer la Luna lucía fresca
como el aire.
Tenía esa aureola distante
que tienen los enamorados.
La cortejaban dos estrellas
transparentes y discretas.
Ay, Luna, como me excito
cuando por casualidad
me sorprendes.
Soy tu siempre enamorada paparazzi
y estaré eternamente
y estaré eternamente
rendida a tu magnificencia.
YvetteRubenA
Y más tarde,
la inmensurable distancia entre mi piel
y tus manos...
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