Hablemos, dime que te pasa.
Por qué dejaste de ser mujer?
Olvidaste el placer de la conquista?
La deliciosa irresponsabilidad
de abandonar deberes y perderte
en el exquisito mundo
del sentimiento?
Olvidaste tu vestido rojo escarlata?
Tus medias de seda?
Ese abrazo alrededor de la cintura
y que te enloquece?
El roce de unos labios en donde
se plasman los secretos?
Vamos mujer, baja la guardia.
Fuimos hechas para ser amadas,
para escuchar palabras coquetas,
para ser acariciadas.
Acaso quieres vivir en el invierno del alma
cuando afuera está la primavera?
Estoy muy de acuerdo con tus pensamientos, pero en el fondo veo mucho más y más importante
ResponderBorrarClaro que si José María y tu comentario es justo; Pero en un blog hay que resumir
ResponderBorrary no se puede profundizar tanto. De cierta manera,
los textos son más superficiales sin dejar de transmitir
la idea en general. Un abrazo!