Me gusta oír
la voz de la gente, su calidez o ansiedad,
escuchar su
melodía, endulzarme con voces amables
o
enriquecerme con palabras sabias.
Los nuevos
medios de comunicación personal, nos roban
gran parte
del sabor de la vida; escuchar la voz del ser amado,
de un amigo,
un hijo, un nieto.
El mundo se
está volviendo sordo mudo, desmemoriado,
práctico e
insensible.
Extraño ese
teléfono negro azabache que hacía temblar
apenas
escuchar el ring…
Hoy, los
mensajes se apoderaron de las almas, ellos dirigen
países, empresas,
empleados, familias y demás, con el singular sonido al pisar la peligrosa
palabra “enviar”.
Es hora de
decir, no más!
Yvette Ruben
A
Es toda la verdad de las futuras generaciones. Cuanto más avanzan las nuevas tecnologias, más nos distanciamos los seres humanos.
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